Preguntas Frecuentes

¿Cómo se reconocerá la situación de dependencia de una persona y su derecho a las prestaciones?

El procedimiento será a petición de la propia persona o representante legal (padres, tutores). El órgano correspondiente de la Comunidad Autónoma respectiva realizará la valoración de la persona, teniendo en cuenta informes sobre su salud y demás entorno, y emitirá una resolución que recogerá el grado y nivel de dependencia, especificando, además, los cuidados que la persona requiere. También o posteriormente se establecerá un Programa Individual de Atención a la persona declarada en situación de dependencia.

¿Quiénes pueden constituir el patrimonio protegido para una persona con discapacidad?

En el artículo 3 de la Ley 41/2003 se menciona quienes pueden constituir el patrimonio protegido:

- La propia persona con discapacidad beneficiario del mismo, siempre que tenga capacidad de obrar suficiente.
– Sus padres, tutores o curadores cuando la persona con discapacidad no tenga capacidad de obrar suficiente.
– El guardador de hecho de una persona con discapacidad psíquica, podrá constituir en beneficio de éste un patrimonio protegido con los bienes que sus padres o tutores le hubieran dejado a título hereditario o hubiera de recibir en virtud de pensiones constituidas por aquellos y en los que hubiera sido designado beneficiario. Todo ello sin perjuicio de lo dispuesto en el Código Civil.
– Cualquier persona con interés legítimo que ofrezca una aportación de bienes y derechos adecuados para ese fin.

Tengo un hijo, declarado “minusválido” ¿es necesario disponer de su incapacitación legal para percibir prestaciones económicas cuando cumpla los 18 años?

No es requisito indispensable, ya que eso va a depender del grado de minusvalía, a apartir de ahora “grado de discapacidad”, aunque en ocasiones se ha pedido a las familias que tramiten la incapacitación judicial para así mejorar su situación para el futuro.

Sin embargo agregamos, que en muchos casos la Sentencia de Incapacitación ha servido para exigir de la Administración el pago de las prestaciones que no habían reconocido a la persona con discapacitación por no haber alcanzado el 65 por 100 (de grado de discapacidad) que se exige para el cobro de determinadas prestaciones, la más común la “prestación por hijo a cargo”.

Tengo un hijo con discapacidad intelectual y me gustaría saber ¿que ventajas y consecuencias se derivan de la incapacitación judicial?

Aún siendo conscientes de que la capacidad de la persona es la norma y que la incapacitación es la excepción, esta figura jurídica es un elemento positivo de defensa y una forma eficaz de garantizar el futuro de estas personas. Además de la finalidad protectora, la Incapacitación es conveniente siempre que sean evidentes las causas que la motivan e incluso para los menores de 18 años. Es conveniente, entre otras cosas:

1. Para disponer el nombramiento del Tutor o Curador del hijo con discapacidad intelectual del hijo incapacitado (finalidad protectora).
2. La incapacitación judicial dispensa a los incapacitados “toda protección que necesitan”. Pero solamente la que necesitan, pudiendo realizar ciertos hábitos y trabajos de la vida diaria sin la presencia o representación de quienes se hayan encargado de su guarda y custodia, respetando al máximo su libertad y capacidad de decisión en los aspectos esenciales de su vida.
3. Para hacer testamento en nombre del hijo incapacitado.
4. Para acceder a centros de atención tanto de carácter público como privado.
5. Para que el incapacitado pueda acceder al cobro de determinadas ayudas o prestaciones económicas de carácter legal y pública y a las exenciones fiscales que le correspondan.
6. Para proteger sus bienes y patrimonio.
7. Para particiones de una herencia.
8. En los casos de personas con deficiencia límite habrá que tener en cuenta las circunstancias específicas.

La incapacitación, en fin, hay que concebirla como una medida dirigida a la mejor protección y seguridad de la persona para atender sus necesidades y la gestión de sus bienes patrimoniales. Hoy día, ya es poco discutible la conveniencia de la incapacitación para las personas que “no pueden regirse por si mismas”.

Se trata, en definitiva, de contar con una figura de protección que conlleva la equidad e igualdad entre las personas.